Auditoría Operativa

El primer paso no es montar nada.
Es ver dónde se te escapa el tiempo.

Antes de tocar nada, miro cómo trabaja tu negocio de verdad.
Te digo dónde se van las horas y el dinero, qué hay que ordenar primero y qué costaría hacerlo.
Y si la conclusión es que no compensa montar nada, también te lo digo.

La primera llamada es gratis y sin compromiso. La auditoría, si hay encaje, se cobra.

01 —

Dónde se te va el tiempo

El mapa de las horas que tu equipo pierde haciendo a mano lo que podría hacerse solo.

02 —

Qué ordenar y en qué orden

Un plan concreto y priorizado. No una lista de ideas. Un orden de ataque.

03 —

Cuánto cuesta y cuánto te cuesta no hacerlo

El presupuesto exacto del proyecto, y el número de lo que pierdes cada mes mientras esperas.

¿Esto es para ti?

¿Te suena esto?

  • Tu equipo dedica parte de la mañana a copiar datos de una pantalla a otra.
  • El cierre de mes depende de perseguir a alguien por teléfono.
  • Existe información en WhatsApp y Excel que hay que «picar» en el sistema a mano.
  • Tienes personas en el equipo cuya ausencia se nota.

Sabes que hay una forma mejor de hacer esto. Lo que no tienes claro es cuál, ni por dónde empezar, ni cuánto cuesta.

Eso es exactamente lo que resuelve una auditoría.

No de tu web, no de tu marketing. De tus procesos. De la fontanería de tu operativa diaria.


He montado esto en obras civiles, en obradores, en despachos de asesoría, en academias de formación. El sector da igual. Lo que importa es si el proceso tiene un cuello de botella que alguien está tapando con horas.

Si lo tiene, lo encontramos. Si tiene solución, la documentamos. Si merece la pena implementarla, lo vemos juntos.

El camino

Cinco pasos. Sin vueltas.

01

Cuéntame tu caso

Un formulario corto. Dos minutos. Para ver si tiene sentido que hablemos.

02

Hablamos 15 minutos, gratis

Te cuento cómo trabajo y escucho tu situación. Si no soy lo que necesitas, te lo digo aquí.

03

Reservas tu plaza

290 €. Bloqueas una de las tres plazas del mes: la fecha de tu auditoría. Van a cuenta del total y se descuentan del proyecto si seguimos.

04

Auditoría

Saldrás con el diagnóstico, el plan y el presupuesto exacto. Sobre tu negocio real, no sobre casos genéricos.

Opcional · tú decides
05

Implementación

Si decides montarlo, lo hacemos juntos: el sistema funcionando, tu equipo formado, con garantía. Y si prefieres hacerlo por tu cuenta o con otro, el informe es tuyo y te lo llevas igual. Tú decides.

Por qué solo tres

Tres proyectos al mes. No más.

Es una consecuencia de cómo trabajo.

Cuando entro en un negocio, me meto de verdad: me siento con el equipo, entiendo cómo funciona todo por dentro, dónde se atasca la información. Eso lleva tiempo, y ese tiempo no es intercambiable.

Soy uno. No tengo un equipo de doce que delega en otros seis. Lo que entrego, lo hago yo. Meterme a fondo en un negocio con veinte proyectos a la vez sería hacer mal el trabajo.

Cuando las tres plazas están ocupadas, el mes está cerrado. Por eso tiene sentido reservar la fecha cuando hay encaje.

Cómo empezamos

El precio sale de la auditoría.
La auditoría empieza con una fecha.

290 €bloqueo de fecha · se descuenta del proyecto si sigues

Antes de hablar de números, hablo contigo. Una llamada de 15-20 minutos: te pregunto, me cuentas, y vemos si hay encaje real. Si no lo hay, te lo digo ahí.

Si sí lo hay, el siguiente paso es reservar fecha.

Lo que compras con esos 290 € es una de las tres plazas del mes. Una fecha en la agenda, dedicada a tu negocio.

El precio total de la auditoría lo cerramos en la llamada, antes de empezar — depende del tamaño del problema. No aparece como sorpresa al final. Los 290 € van a cuenta de ese total.

Si implementamos el proyecto que sale de la auditoría, la auditoría se descuenta íntegra del proyecto.

Si decides no implementar, te quedas con el informe, el diagnóstico y el presupuesto. Pero los 290 € no se devuelven: han reservado la fecha y el trabajo de preparación.

Mira los números al revés.

Si tienes a alguien tapando un proceso manual 15 horas al mes, a 25 €/hora son más de 4.500 € al año. Solo en tiempo. Sin contar errores, sin contar retrasos, sin contar lo que no se hace porque el día se fue en eso.

No siempre hay solución. A veces el diagnóstico confirma que el proceso está bien. Saberlo también vale.

La auditoría incluye garantía sobre la implementación: el alcance queda por escrito. Si a la entrega algo no funciona como se acordó, lo arreglo a mi coste. Si no lo consigo, no cobro el 50 % final.

Primero es la llamada — gratis, sin compromiso. Si hay encaje, reservamos fecha. Si no, te lo digo en la llamada.

Por qué falla la IA

El 90 % de las empresas no ve resultados con la IA.
La razón no es la herramienta.

Un estudio del National Bureau of Economic Research publicado en 2026 —con 6.000 ejecutivos de EE.UU., Reino Unido, Alemania y Australia— concluye que nueve de cada diez empresas que usan IA reportan cero impacto en productividad. El MIT confirma que solo el 5 % de las iniciativas de IA alcanzan producción con valor real. PwC añade que el 56 % de las empresas no obtiene ningún beneficio financiero de sus inversiones en IA.

El problema no es la herramienta. Es que la pusieron encima de un proceso que nadie había medido.

Por eso la auditoría va antes que cualquier implementación. No como trámite. Como condición.

Filtro honesto

Esto no es para todo el mundo.

No es para ti si…

  • Quieres «meterle IA» al negocio porque suena bien. Aquí primero se mira el proceso. La IA entra donde tiene sentido. A veces no entra.
  • Sois dos y los procesos os caben en la cabeza. Guárdate el dinero. Llévate el checklist de 27 tareas y vuelve cuando el equipo crezca.
  • Quieres el sistema sin tocar cómo trabajáis. Automatizar un proceso roto solo hace el caos más rápido.
  • Lo necesitas para mañana. Tres proyectos al mes. Si tu urgencia es de días, no te voy a servir bien.

Sí encaja si…

  • Tu equipo copia datos de una pantalla a otra todos los días.
  • El cierre de mes —o el parte, o el pedido— depende de perseguir a alguien.
  • Quieres números antes de decidir. No promesas.

Antes de empezar

Preguntas.

Nada para la llamada: la primera es gratis (15-20 min). Si hay encaje y quieres reservar fecha, son 290 € que bloquean una de las tres plazas del mes. El precio total de la auditoría lo cerramos antes de empezar, en esa misma conversación.

Sí. Hablamos 15 minutos, sin coste y sin compromiso. Te cuento cómo trabajo, escucho tu situación, y si no soy lo que necesitas te lo digo ahí mismo.

Depende del tamaño de tu empresa, y tendrás fecha cerrada antes de empezar. La auditoría es el diagnóstico y la receta: sales sabiendo qué está roto, qué hay que montar y cuánto cuesta montarlo. Se cuenta en semanas, no en meses. El montaje es la fase siguiente, con su propio plazo y su propio presupuesto, sobre lo que la auditoría destape.

Esa frase, «más o menos», es justo el problema. Tiene un coste que no aparece en ninguna factura: el pedido que se traspapeló entre un Excel y un WhatsApp y salió tarde, el cierre de mes que se va tres días porque alguien tiene que perseguir la información. Nadie cambia lo que funciona bien. La pregunta es cuánto te cuesta que el tuyo funcione solo a medias.

El freelancer de 200 € te manda una plantilla y desaparece. Aquí primero se diagnostica cómo trabaja tu negocio, y después se monta el sistema para ese negocio concreto, contigo, con explicación y 30 días de acompañamiento. La diferencia no es el precio. Es que uno de los dos sabe lo que va a pasar cuando el sistema se ponga en marcha. Y el otro no.

Depende de lo que te cuesta no saberlo. Un proceso manual que consume 15 horas al mes de alguien de tu equipo te cuesta eso cada mes, en silencio, sin factura. No siempre hay solución —a veces el diagnóstico confirma que el proceso está bien—, pero si hay algo que arreglar, suele pagarse solo. El número exacto de la auditoría depende del caso; por eso lo hablamos antes de empezar.

Un caso de cliente documentado: Grupo Copuno, y lo tienes entero en esta web. Y dos negocios míos, Vynia y Pastelería Para Todos, donde pruebo todo antes de tocar la empresa de nadie. Lo que no voy a hacer es prometerte un número antes de ver cómo funciona tu negocio. Lo que sí te garantizo, si seguimos al montaje: te pongo por escrito qué queda montado y qué debe saber hacer tu equipo. Si a la entrega algo de eso falla, lo arreglo a mi coste. Y si no lo consigo dejar funcionando, el 50 % final no lo cobro.

Todo lo que veo queda entre nosotros, y firmo un NDA si lo necesitas. Lo tienes con más detalle arriba, en «Tus datos». Los casos que publico salen solo con permiso escrito del cliente.

No. Esta es mi zona y aquí puedo plantarme en tu oficina a ver el proceso de cerca. Pero el trabajo de sistemas y automatizaciones se hace en remoto igual de bien: pantalla compartida, el proceso delante, y a construir. Si estás fuera, la primera llamada es la misma: 20 minutos, gratis, y te digo si tiene sentido.

Si aporta valor, sí. Si una videollamada basta, no te haré perder una mañana ni me la haré perder yo. Hay empresas donde el problema se entiende mirando una pantalla. Y hay empresas donde hay que ver cómo circula el trabajo entre oficina, almacén, obra, administración y dirección. La visita física no es una promesa estética. Es una herramienta. Se usa cuando hace falta. Vivo en Algeciras. Si hay que viajar, los gastos de desplazamiento corren a cargo de la empresa que me contrata y quedan cerrados en el presupuesto, antes de empezar.

A veces. La IA es una de las herramientas, no el objetivo. La IA sobre un proceso roto no arregla el problema: lo acelera. Por eso primero se ordena cómo entra, se mueve y se pierde la información, y solo después entra la IA donde de verdad aporta. A veces es Notion, a veces Make, a veces IA, a veces nada.

Sí. Y si te llama la atención el nombre, bien visto. Notion y Make.com son las herramientas con las que construyo los sistemas. Lo que no vendo es la herramienta sola. Vendo que tu empresa deje de funcionar a base de Excel, WhatsApp y memoria. Las herramientas son el cómo. Eso es lo de menos.

Porque con esos 290 € bloqueas una fecha en mi agenda y el tiempo que dedico a preparar tu auditoría — y eso lo hago aunque luego no sigas. No es un depósito que se guarda: es trabajo. A cambio, van a cuenta del total de la auditoría, y si implementamos, se descuentan del proyecto.

No. La auditoría termina con un diagnóstico, un plan y un presupuesto que son tuyos. Montarlo conmigo es la opción natural, pero puedes hacerlo con tu equipo, con otro, o no hacerlo. Lo único que ya no podrás decir es que no sabes dónde se te va el dinero.

El mapa de cómo circula la información en tu empresa hoy, los puntos exactos donde se pierde o se bloquea, y una recomendación concreta de por dónde empezar. Algo que puedas usar el lunes siguiente.

Te lo digo. Si la conclusión es que no compensa montar nada, no me invento un proyecto para justificar la factura. Saldrás sabiendo que tu operación está más sana de lo que pensabas — y a veces esa tranquilidad es justo lo que venías a comprar.

Construyo sobre Notion y Make.com, que cubren la inmensa mayoría de los casos sin meterte en un desarrollo a medida caro de mantener. Si el caso pide algo más específico, se valora y se te dice con claridad antes de empezar. La regla es la misma: la herramienta más simple que resuelva el problema, no la más vistosa.

La reserva de 290 € se paga al confirmar la fecha, por un enlace de pago que te paso tras la llamada o por transferencia bancaria, lo que prefieras. Esos 290 € van a cuenta del total de la auditoría. El resto se cierra justo antes de terminar: pagas el saldo y recibes el informe completo con el diagnóstico y el presupuesto de implementación. Si seguimos al proyecto, el total de la auditoría se descuenta de ese presupuesto.

30 días de acompañamiento. El sistema se entrega funcionando y con tu equipo sabiendo usarlo, y durante ese mes estoy disponible para ajustes y dudas. La garantía sobre el alcance acordado sigue vigente: si algo de lo firmado falla a la entrega, lo arreglo a mi coste.

No. El sistema se monta contigo, no a tu espalda, con explicación de por qué cada cosa está donde está. Tu equipo sale sabiendo usarlo y queda por escrito qué debe saber hacer. La idea es justo la contraria a dejarte una caja negra: que el conocimiento no dependa de una persona, ni mía ni tuya.

Calcula tu coste — 2 minutos

¿Cuánto te cuesta a ti el tiempo manual?

Copiar datos de una pantalla a otra, correos de seguimiento, rellenar formularios, actualizar hojas de cálculo…

4 h/sem
1 persona

Coste real para la empresa: sueldo bruto + cargas (Seguridad Social), no el salario neto. Un empleado de 33.000 €/año equivale, aproximadamente, a ~25 €/hora.

25 €/h

¿Qué parte de esas tareas son automatizables?

La mayoría de equipos están entre el 30% y el 60%. Lo que es trato directo con personas raramente se automatiza. Sé conservador.

¿En qué sector estás?

Tu estimación

Tiempo en tareas repetitivas
Coste de ese tiempo al año
Recuperable automatizando ~30%

4 h × 1 persona × 48 semanas × 40 €/h · ~30% automatizable

Mueve los valores para ver tu estimación.

Es una estimación, no una promesa. La afinamos en la auditoría con tus números reales.

Quiero saber qué automatizar primero →

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Elige tu hueco. Hablamos 20 minutos.

Gratis y sin compromiso. Si veo que no soy tu mejor opción, te lo digo.

Cuatro minutos y te digo si tiene sentido hablar.

3 plazas al mes. Te respondo en 48 h, sea sí o sea no.

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