VeriFactu para pymes

VeriFactu llega en enero de 2027: la guía sin humo para tu pyme (y para tu gestoría)

Tu gestor te lo va a decir con prisas. Llega antes.

En algún momento de los próximos meses, tu asesor te va a llamar.

Te va a decir que hay algo con la facturación. Que hay una norma nueva. Que tienes que cambiar algo.

Y probablemente sin explicarte bien por qué. O sea, con la fecha ya encima y tú sin enterarte de qué va.

Este artículo existe para que cuando llegue esa llamada, ya sepas de qué va. No para hacerle el trabajo a tu gestor, sino para que llegues a esa conversación con los deberes hechos.

VeriFactu en cristiano. Qué es y qué no es.

Primero lo más importante: hay dos cosas distintas en el aire. Mucha gente las mezcla. Importa separarlas.

Lo primero es VeriFactu.

Es un requisito sobre cómo debe comportarse tu software de facturación. Le da igual qué pongas en la factura. Se fija en cómo la genera el programa por dentro.

La norma es el Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre, más la Orden HAC/1177/2024, de 17 de octubre, que fija las especificaciones técnicas. Los dos desarrollan la Ley 11/2021, la de medidas antifraude.

Lo que exige es esto: que tu software registre cada factura de forma que no se pueda alterar después. Cada registro queda encadenado con el anterior. Trazable. Auditable por la AEAT.

La analogía que mejor me funciona para explicarlo es la ITV.

La ITV no cambia cómo conduces. Cambia si el coche que conduces cumple los requisitos para circular. Aquí igual: no cambia lo que facturas, cambia si el programa con el que lo haces cumple lo que el Estado necesita para verificar que no hay fraude.

Llega la fecha, o pasas o no circulas.

Lo segundo: la factura electrónica obligatoria entre empresas.

Esto es otra norma. Distinta. Viene de la Ley 18/2022, la «Crea y Crece», que desarrolla el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo. Obliga a que tus facturas a otras empresas viajen en un formato electrónico estructurado, no como un PDF por email.

Las primeras en entrar son las empresas que facturan más de 8 millones al año; el resto, más tarde. Pero ojo con las fechas exactas de esta: el calendario concreto todavía depende de una orden ministerial que aún no ha salido. Así que aquí no te doy día. Cuando la orden se publique, se sabrá.

Son dos obligaciones. Con calendarios distintos. Con plazos distintos. Con implicaciones distintas.

VeriFactu ≠ factura electrónica B2B obligatoria.

Confundirlas es el error más habitual. Y es el origen de mucha angustia que no toca. Y de mucha tranquilidad que tampoco toca, según el caso.

¿A quién afecta y desde cuándo?

Aquí van las fechas. El calendario lo fijó el RD-ley 15/2025, de 2 de diciembre, después de aplazarlo un tiempo:

  • Empresas y sociedades: desde el 1 de enero de 2027.
  • Autónomos y personas físicas: desde el 1 de julio de 2027. Medio año más de margen que las sociedades.
  • No hay excepción por tamaño ni por volumen de facturación. Si facturas, te afecta. Da igual que factures un millón o veinte mil euros.
  • Sí quedan fuera tres casos: quien ya está en el SII (el suministro inmediato de información), quien no está obligado a emitir factura, y los territorios forales (País Vasco y Navarra, que van por su cuenta con TicketBAI).

Mi lectura, después de años viendo cómo se digitalizan las empresas: la dirección de esto no va a cambiar. El plazo ya se movió una vez. La obligación de fondo, no se mueve.

La pregunta no es si llega. Es cuándo, y si tú estás listo ese día.

Las fechas

1 de enero de 2027

Entrada en vigor para sociedades. Autónomos y resto: 1 de julio de 2027. Calendario fijado por el RD-ley 15/2025.

La pregunta que vale más que leer veinte artículos.

¿Cómo facturas hoy?

Mira, no me digas el nombre del programa. Dime cómo.

Si facturas con Excel, Word o un PDF que editas a mano: tienes que cambiar de herramienta. No hay opción. Esos métodos no pueden cumplir con VeriFactu por diseño.

Si facturas con un programa que llevas años sin actualizar y que nadie sabe si sigue en activo: pregunta a tu proveedor si tiene hoja de ruta de cumplimiento. Si no contesta, ya tienes la respuesta.

Si facturas con un software moderno que se actualiza con regularidad y tiene empresa detrás: casi seguro que se adaptará sin que tengas que hacer nada más que dejar que se actualice.

La diferencia real no es de sector ni de tamaño. Es esto: quien lleva años con herramientas que ya no mantiene nadie, frente a quien usa algo que se actualiza solo.

Te cuento un caso reciente. Me senté con un negocio que facturaba desde una plantilla de Word, y copiaban los datos del albarán a mano, y guardaban el PDF en una carpeta del ordenador de la oficina, y si alguien pedía una factura de hace tres meses tocaba abrir carpeta tras carpeta buscándola persona por persona hasta que aparecía. Funcionaba. Hasta el día en que la ley diga que así ya no vale.

El checklist de VeriFactu

Checklist: ¿tu facturación está lista?

Marca lo que ya cumples hoy. Lo que no puedas marcar es donde hay trabajo pendiente.

  • ☐ Uso un software de facturación con actualizaciones regulares. No Excel, no Word, no PDF manual.
  • ☐ Mi proveedor de software ha comunicado algo sobre VeriFactu o el cumplimiento de la Ley Antifraude.
  • ☐ Sé exactamente dónde está el registro de mis facturas emitidas. No en una carpeta de email, no en papel, no «en el ordenador de la oficina que tiene Ramón».
  • ☐ Tengo acceso a mis datos de facturación sin depender de que alguien lo busque a mano.
  • ☐ Mi gestor y yo hemos hablado de esto y tengo una respuesta concreta, no «ya veremos cuando llegue».
  • ☐ Si facturo a otras empresas: he preguntado también por la factura electrónica B2B, que tiene su propio calendario y es una obligación distinta.

Tres casillas o menos marcadas: hay trabajo por hacer. No es un drama. Pero no es algo para aparcar.

Lo que me enseñó un cierre de mes que no cuadraba.

Copuno es una constructora. Cuando empezamos a trabajar juntos, el problema no era ninguna norma. Era algo más básico: el dato de obra (lo que se había hecho ese día, con qué materiales, en qué jornada) llegaba a la factura por teléfono, por papel, o por lo que recordara el encargado.

El resultado: cierres de mes que no cuadraban. Siempre algún descuadre. Siempre alguien revisando durante horas para encontrar dónde.

Lo que hicimos fue ordenar la entrada del dato. El parte de obra se registra desde obra, en el momento. Llega una vez, bien. A partir de ahí, todo lo que depende de ese dato (la factura, el resumen, el control de costes) se genera solo.

El cierre de mes dejó de descuadrar.

Ver cómo lo resolvimos →

¿Por qué te cuento esto si estamos hablando de VeriFactu?

Porque VeriFactu no es un problema de software. Es un síntoma de algo más profundo: no tener el proceso ordenado.

Fíjate: el que ya tiene los datos fluyendo bien desde el origen no nota el cambio normativo. Lo instala su software, punto.

El que factura con remiendos lo nota mucho. Porque para cumplir la forma en que el software genera las facturas, primero tienes que tener claro cómo entran los datos.

Esto es transferible a cualquier empresa que factura servicios o partes. El sector es lo de menos. El proceso, todo.

Para los asesores que están leyendo esto.

Si eres gestor o asesor y has llegado hasta aquí: esto se puede reenviar a tu cartera.

No como un aviso de urgencia, ni como el susto de que hay que cambiarlo todo. Más bien como la explicación tranquila que separa VeriFactu de la factura electrónica B2B, pone el checklist en manos del cliente y le da algo concreto que revisar antes de vuestra siguiente conversación.

Tu rol no cambia. Tú llevas la fiscalidad, la contabilidad y el cumplimiento normativo. Si un cliente tuyo necesita ordenar el proceso para que el cambio no duela, esa parte la resuelvo yo.

La parte técnica la resuelvo yo.

Si estás marcando pocas casillas en el checklist, o sabes que llevas tiempo con herramientas que nadie actualiza, la conversación que tienes que tener no va de qué software comprar.

Va del proceso. De cómo entra el dato, de cuántas veces lo tocas antes de que llegue a la factura, y de qué pasaría si tuvieras que auditarlo mañana.

Eso es lo que trabajo con mis clientes. Y es lo que hace que el cambio normativo se reduzca a dejar que el software se actualice.

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Javi Collado

Javi Collado — Consultor de automatizaciones y sistemas operativos para pymes en Algeciras y el Campo de Gibraltar. Antes en Apple y Maersk. Ahora quito el trabajo manual de en medio para que tu equipo resuelva, no copie datos de una pantalla a otra. Presencial en la comarca; en remoto, donde el proyecto lo pida. Más sobre mí →

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